Adiós 2013, adiós

Bueno pues se nos va ese 2013 que arrancó a ritmo de Carnaval con uno de los concursos del Falla más tempraneros de la historia y en el que han pasado muchas cosas. Demasiadas diría yo. El patio ha estado bastante revuelto en todas esas esferas que forman parte de nuestro Universo Gaditano. Por tanto, informativamente ha sido intenso pero eso casi que se agradece. Si comenzamos por el Carnaval habría mucha tela que cortar. Desde la valentía de un jurado que supo premiar a agrupaciones que merecían su minuto de gloria, hasta el famoso CIF pasando por los incidentes del Carnaval Chiquito. No ha faltado de nada. Esa valentía, entendida en el mejor o peor sentido en función de los intereses de cada uno, casi que sirvió para que algunos se alejaran del COAC. Creo honestamente que hizo más “daño” (entre comillas reiteradas) que la propia necesidad de acogerse a un Código de Identificación Fiscal. Había muchos grupos que ya lo tenían, sin embargo el cabreo pudo más que el papeleo a la hora de bajarse del cartel. Drexler protagonizó un muy buen pregón y la gente de Love supieron desde verano que en 2014 les tocará a ellos. Lo anunció con tiempo el Ayuntamiento. Quite del perdón se llama eso. No sé. Nos reímos de lo lindo con la Diosa Momá -lo mejor de 2013 con diferencia- y los festivales decayeron en presencia como consecuencia de la crisis. Ya el plazo de inscripción para el próximo certamen nos trajo demasiadas bajas. A las referidas de Aragón y Los Carapapa se sumaban Los Majaras, El Sheriff (por aquello del trabajo), El Love (por aquello del pregón), Ángel Gago (por aquello del descanso) y el grupo de Jesús Bienvenido, que amagó con estar y luego se echó para atrás (por aquello de la falta de tiempo).

El año cofrade evidenció lo que parece una tendencia peligrosa. Da la impresión de que estamos entrando en una cierta regresión a nivel general en el universo de las hermandades. Hay cofradías que se salvan lógicamente pero dos comisariados en 365 días (tres si añadimos el de la Esclavitud del Santísimo) se antojan demasiados. Hubo mucha actividad pero también demasiados problemas. Algunos deberán resolverse en 2014 como el de la archicofradía del Pilar. Demasiadas dimisiones en las juntas de gobierno de las distintas corporaciones y la sensación de que se dan pasos para atrás. Nunca mejor dicho porque lo principal para algunos sigue siendo el mundo de la carga. El Consejo volvió a recabar apoyos para su reelección aunque quizás menos de los esperados. Los actos extraordinarios siguen corriendo el riesgo de convertirse en ordinarios y a veces se cae en la desidia o falta de interés. Ocurrió con el Rosario Público que resultó discreto a secas y el Besamanos Magno que ni siquiera resultó. Aparte de la carga continúa en la calle el debate sobre si la caridad está reñida con el engrandecimiento del patrimonio. Hay cofradías que han dejado bien claro que se puede hacer una gran labor en los dos frentes, no necesariamente enfrentados. Y, por supuesto, el eterno problema de los relevos generacionales. Hace falta mucha savia nueva pero hay gente algo quemada que no puede dar un paso atrás porque no tiene quien dé el paso para adelante. No hace falta nombrarlas, las implicadas lo saben. El mundo cofrade también demostró que sabe despedir con cariño a quien se lo merece. Que se lo pregunten a la familia de Manolo Garrido.

Y nuestro Cádiz se pasó el año -y por lo que se ve las primeras fechas del venidero- inmerso en sus habituales problemas financieros. A estas alturas de la película hace un año había miedo por la posibilidad de caer en el descenso. Ahora se sueña con una liguilla que habrá que pelear duro aunque quizás la guerra de verdad va a estar en los despachos. Y no precisamente en los que Irigoyen se movía como pez en el agua.

Para este periódico se acaba un año que ha servido para constatar la capacidad de este medio para seguir generando información diaria sobre los temas de nuestro universo. Ojalá el que viene sea un poco mejor para todos. En ello nos va un poco de paz y algo de futuro. Gracias a mis colaboradores, a mis blogueros, a los que os mantenéis fieles a nuestro proyecto y perdón a los que pudimos dañar en lo personal o en lo profesional. Somos humanos y siempre podemos equivocarnos. Es posible que sigámoslo haciendo por esa condición humana a la que me refería. Feliz 2014.

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Acerca de Paco Márquez

Francisco José Márquez Ruiz, 40 años. Nacido el 9 de julio de 1973. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de Sevilla (promoción 1992-1997). Desde 1998 hasta 2004 trabajó en Diario de Cádiz en la sección de cierre, labor que complementó con la de redactor de los suplementos de Semana Santa a lo largo de los siete años de su desempeño profesional. Asimismo, entre 1998 y 1999 fue coordinador del suplemento comercial del citado periódico del grupo Joly. En agosto de 2004, coincidiendo con el aterrizaje de Vocento en Cádiz, entró a formar parte de la redacción de LA VOZ de Cádiz como responsable del cierre del rotativo. Asimismo asumió las tareas de coordinador de todas las publicaciones de Carnaval y Semana Santa del citado periódico hasta finales de marzo de 2012 y ejerció como colaborador de la sección de deportes. El 21 de marzo de 2012 las imposiciones dictatoriales del actual director de LA VOZ de Cádiz, Ignacio Moreno Bustamante, le obligaron a marcharse y ahora, después de escuchar el manido esto es lo que hay que hoy prima en los medios, busca nuevos rumbos.

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Una Respuesta para Adiós 2013, adiós

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    Óscar Cantero Puyana 31 diciembre, 2013 el 12:56 #

    Enhorabuena por un año en el que se ha consolidado un proyecto en el que muy pocos creían al principio y por mantener unos principios y una línea editorial que despiertan el interés de muchos gaditanos, aunque esto pueda resultarle molesto a más de uno. Feliz 2014 y a seguir informando e ignorando a los fanáticos que sólo buscan el daño ajeno.

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