La cara y la cruz en el Despojado

Recientemente, la cofradía del Despojado celebraba cabildo de elecciones en su casa de hermandad del Colegio Salesianos San Ignacio. La convocatoria electoral, de la que resultó victoriosa con una holgada mayoría la lista encabezada por Alfonso Cortés, sirvió para comprobar que la pujante corporación penitencial del Domingo de Ramos goza de una salud excelente. A la brillante etapa de su anterior hermano mayor, Luis Rivero, debe sumarse ahora un periodo de continuidad con el objetivo de culminar los proyectos que se encuentran pendientes. Hay demasiado trabajo por hacer y muchas ganas de recibir la pertinente autorización eclesiástica para ponerse manos a la obra. Fue sin duda, la cara, la parte amable de la convocatoria con las urnas, comprobar que el grupo humano se mantiene con gente tan válida como el actual capataz Joaquín Cortés, Rafael Altamirano o José Antonio Pérez Camilleri e incluso se incorporan otros jóvenes que aseguran el futuro de la hermandad en un plazo considerable. Excelente noticia sin duda. La cruz, la falta de una lista alternativa. Después de comprobar como en la calle hay cierto descontento por parte de algunos con determinadas cuestiones secundarias de la cofradía, choca un poco que nadie se atreva a formar un grupo que quiera tomar las riendas y cambiar las cosas. Evidentemente pierden la razón en la calle y la vuelven a perder cuando este proceso democrático les ofrece la oportunidad de hacerse cargo de una cofradía. Pero no aparece nadie. Se molestan si se les acusa de que solo miran del respiradero para abajo y ellos solos se acaban señalando. El grito entre la masa es su única fuerza. Luego demuestran que valen bien poco. Sinceramente, ni me iba ni me venía que se presentara otra lista. Sirva este ejemplo solo para demostrar que ese presunto cariño que demuestran en la calle hacia la novel hermandad es nulo y que solo buscan un minuto de gloria. De miseria más bien. Y sirva también para desearle toda la suerte del mundo a los que dan la cara sin ampararse en la multitud y quieren seguir trabajando en silencio.

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Acerca de Paco Márquez

Francisco José Márquez Ruiz, 40 años. Nacido el 9 de julio de 1973. Licenciado en Periodismo por la Facultad de Ciencias de la Información de Sevilla (promoción 1992-1997). Desde 1998 hasta 2004 trabajó en Diario de Cádiz en la sección de cierre, labor que complementó con la de redactor de los suplementos de Semana Santa a lo largo de los siete años de su desempeño profesional. Asimismo, entre 1998 y 1999 fue coordinador del suplemento comercial del citado periódico del grupo Joly. En agosto de 2004, coincidiendo con el aterrizaje de Vocento en Cádiz, entró a formar parte de la redacción de LA VOZ de Cádiz como responsable del cierre del rotativo. Asimismo asumió las tareas de coordinador de todas las publicaciones de Carnaval y Semana Santa del citado periódico hasta finales de marzo de 2012 y ejerció como colaborador de la sección de deportes. El 21 de marzo de 2012 las imposiciones dictatoriales del actual director de LA VOZ de Cádiz, Ignacio Moreno Bustamante, le obligaron a marcharse y ahora, después de escuchar el manido esto es lo que hay que hoy prima en los medios, busca nuevos rumbos.

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Una Respuesta para La cara y la cruz en el Despojado

  1. avatar
    Antonio Vela 5 junio, 2014 el 16:48 #

    Paco, estos impresentables no volverán a acordarse de que existe el Despojado hasta el Domingo de Ramos del año que viene…..esto es así

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