Tarde Berlanguiana (Bienvenido Mr. Pina)

Ocio/Cadiz Club de Fútbol
Quique Pina tendrá mucho trabajo para sacar el equipo adelante. Foto cedida por DelCadiz.es

No llegaba el Cádiz en su mejor momento deportivo al siempre complicado feudo del Algeciras C.F. Con la última derrota en Guadalajara en los minutos finales del encuentro y sus perseguidores atisbando muy de cerca la cuarta plaza, el equipo amarillo tenía una difícil papeleta en el campo algecirista.

Con jugadores y cuerpo técnico con la mosca detrás de la oreja con la llegada de ‘Locos por el Balón’ y lo que eso supone en lo relativo a fichajes en este mercado de invierno. Los de Agné se habían conjurado durante toda la semana para sacar este choque adelante y esperar que la jornada deparara algún que otro resultado beneficioso y de este modo recortar diferencias con los conjuntos que le precedían en la tabla.

Con el plano institucional cada vez más estabilizado y con visos de que todo vuelva a la normalidad cuanto antes, Agné sorprendió con una alineación en la que apostaba por un equipo mucho más ofensivo. Con los consabidos problemas en la defensa por las bajas por lesión y acumulación de tarjetas, el entrenador aragonés del Cádiz compuso una defensa (de derecha a izquierda) formada por Ceballos, Belforti, Josete y Dalmau. El centro del campo lo ocuparon Mikel Martins y Jorque Luque con Kike López a la derecha y Kike Márquez a la izquierda y  la gran sorpresa en la alineación de hoy, Perico junto a Juan Villar como hombres más adelantados. Como guardameta el de siempre Alejandro, que hoy no tuvo su día.

En frente, los de Manolo Sanlúcar, un entrenador que había estudiado muy a fondo al Cádiz y que contaba con jugadores que podían ponérselo muy difícil al conjunto amarillo.

Tras el pinchazo del Albacete esta mañana ante el filial sevillista, con el que solo pudo sumar un punto, la tarde invitaba a que el equipo capitalino recortase diferencias ante uno de sus rivales directos. Con todos estos condimentos, el esférico comenzó a rodar puntualmente en el estadio Nuevo Mirador.

Con un inicio en el que el Algeciras dominaba el balón, el Cádiz esperaba agazapado en su campo una contra que metiese el miedo en el cuerpo al cuadro local. Así en el minuto 6, en una buena jugada trenzada por la delantera gaditana el balón llega a Juan Villar cuyo disparo se marcha muy cerca de la portería defendida por Romero. Parecia que comenzaban bien las cosas para los de Agné. De nuevo todo un espejismo.

El partido tuvo unos diez primeros eléctricos. Se convirtió en una ida y vuelta. Con ocasiones para ambas escuadras pero sin demasiado peligro. Rozando el primer cuarto de hora de encuentro una muy buena jugada llevada a cabo por Perico, lo unico que hizo durante el tiempo que estuvo sobre el cesped y Kike López, el esférico termina llegandole al onubense Juan Villar que remata, subiendo el primero al municipal de Algeciras. El Cádiz se ponia en ventaja. 

Tras el gol, aún no había noticias del conjunto local, y el Cádiz comenzó a manejar los tiempos sabiéndose superior a los albirrojos. Así durante los minutos que van del veinte al veintiocho, primero Belforti en una jugada ensayada que saca Luque envía el balón fuera por poco e inmediatamente después, Kike López y más tarde Juan Villar son quienes la tienen es sus pies para poner tierra de por medio y casi sentenciar el encuentro, cosa que no ocurrio. 

Pero como siempre decimos y no nos cansaremos de afirmar, el futbol son los goles y si estos no se consiguen, pasa lo que pasa que el equipo entrenado por Manolo Sanlúcar, en la primera clara ocasión que tiene en todo el partido ayudado involuntariamente por un fallo monumental del portero Alejandro que no se hace con un centro de Alfaro, deja el balón a Iván que casi sin querer marca el empate. Inmerecidamente el Algeciras empataba un partido que parecía que el Cádiz tenía controlado.

A raíz del gol de los locales, el conjunto dirigido por el de Mequinenza, intenta reaccionar y Villar primero y Luque en segunda instancia la tienen, pero en dos intervenciones espectaculares el guardameta local salva lo que podría ser el uno a dos. Todo empezaba a recordar demasiado a Guadalajara.  

Hasta el final de esta primera parte, con un Alejandro muy nervioso y un Algeciras apretando a la defensa del equipo cadista, lo más destacable fue que el colegiado Hernández Maeso pitara el descanso de estos primeros cuarenta y cinco minutos. 

El Cádiz había sido superior en cuanto a ocasiones pero un regalo del meta gaditano hizo que el resultado fuera al descanso de uno a uno. Con todo, los de Agné no habían realizado su mejor primera parte de la temporada. 

Tras el parón y con los consabidos problemas en defensa al conjunto amarillo se le acumula uno nuevo en forma de lesión y es que Dalmau tiene que abandonar el partido y es sustituido por el canterano Tomas que de esta forma jugaba los primeros minutos de toda la temporada.  

Tanto locales como visitantes no encontraban la forma de acercase con peligro a las áreas rivales. Eso sí ninguno quería el empate. Ante semejante panorama, a Agné, no le quedaba más remedio que mover ficha. Quitó a un desafortunado Perico y dio entrada a Gato en el minuto treinta seis.

Este tenía la misión de aportar más profundidad y desequilibrio, el déficit del Cádiz hasta entonces. Pero el nuevo plan del aragonés no logro descifrar el muro impuesto por los hombres de Manolo Sanlúcar.

A Luque le faltaba chispa, pero su calidad era el único argumento ofensivo del equipo cadista, además en el minuto setenta y cinco de esta segunda parte vio la tarjeta amarilla lo que supone la quinta y por consiguiente no podrá jugar el siguiente partido frente al Écija. Otra baja de consideración. 

Con algún córner aislado y alguna jugada invalidada por fuera de juego, el tiempo se iba consumiendo y el Cádiz no lograba perforar la portería contraria. Cuando todo parecía que iba a terminar con las tablas en el marcador, un balón perdido por Kike Márquez propicia una contra muy rápida que provoca un penalti que Berlanga en el minuto noventa y cuatro convierte en el dos a uno.

El Cádiz volvía a perder en el descuento con un fallo infantil. Era mejor perder que empatar porque los hombres de Pina habrán tomado buena nota de que a este equipo le hace falta mucho más si quiere verdaderamente luchar, no ya por el liderato, sino simplemente por estar a final de temporada entre los cuatro primeros.

Una plantilla confeccionada para ser líder en el mes de enero a una gran diferencia del segundo no se puede permitir dos derrotas consecutivas y además de la forma en las que se han producido. Es un equipo apático, que no sabe a qué juega, no hay esquema táctico y en este momento este grupo de jugadores comandados por Raúl Agné no tienen la calidad ni el hambre de conseguir al menos un puesto en los play-off, estan en caida libre. Así que como comenzabamos esta cronica, Bienvenido Mr. Pina, y que el guión de esta pelicula cambie cuanto antes.

2– ALGECIRAS C.F: Romero, Maiquez (Javi Fernández Min 64), Merino, Víctor, Benítez, Parada, Melchor, Iván, Alfaro (Harper Min. 78), Mario (Berlanga Min. 72) y Carlos Andújar.

1CADIZ C.F. S.A.D: Alejandro,  Dalmau (Tomas Min. 49), Ceballos, Belforti,, Josete, Mikel Martins,  Luque, Pericio (Gato Min. 36), Kike López, Kike Márquez y Juan Villar

GOLES: 0-1 Min. 13 Juan Villar, 1-1 Min. 30 Iván, 2-1 Min. 94 Berlanga (de penalti)

ÁRBITRO: Francisco José Hernández Maeso (Colegio Extremeño). Mostró tarjetas amarillas a los locales y a los visitantes

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la vigésimo segunda jornada de liga de la Segunda División B, Grupo IV, disputado en el Estadio Nuevo Mirador de Algeciras. Los nuevos propietarios del equipo cadista fletaron tres autobuses gratis para el desplazamiento junto con otro de la Federación de Peñas. El equipo de Agné estuvo respaldado en todo momento por la afición que es realmente lo único que se salva en esta entidad en los últimos tiempos. La hinchada local se mostró muy dura con los jugadores y aficionados cadistas en una clara muestra de descortesía por no decir otra cosa. El equipo capitalino fue despedido al grito de "Chirigota, Chirigota".