Las costumbres gastronómicas de la Navidad, a debate en el Ateneo

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Los famosos pestiños

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El Ateneo Gaditano sito en la calle Ancha número 20 acoge hoy a las ocho de la tarde una curiosa tertulia con un lema muy apropiado para las fechas que se aproximan. 'Tradiciones, ritos y costumbres gastronómicas de la Navidad en nuestra tierra'. El coloquio comenzará a las ocho y media y será coordinado por María Luisa Ucero, vocal de la junta directiva de la citada institución.

Las fiestas Navideñas en Andalucía en general y en Cádiz en particular son muy familiares y amistosas, los andaluces por regla general son muy alegres y juerguistas, más en estos días tan entrañables y familiares como son las Navidades. Se reunen en las casas de familiares y amigos, ¡lo pasamos bomba!, cantando villancicos, comiendo polvorones, turrones y bebiendo cava, entre otros licores y terminan algunos como decimos aquí, ¡echando espuma hasta por la cabeza!, después tienen resaca hasta dos días después, pero lo pasan muy bien, divirtiéndose al máximo, sin dejar nuestros cumplimientos eclesiásticos, nuestra misa "del Gallo"en Nochebuena y la del Nacimiento.

Gastronómicamente el res sigue siendo el pavo que llegó a Europa procedente de Méjico, a principios del XVI. Fue un recuerdo que trajo Hernán Cortés del Nuevo Mundo después de que los aztecas se lo dieran a probar. El pavo vivía también en estado salvaje en los bosques de Canadá. Los franceses que se aficionaron a sus carnes lo llamaron donde (de Indias). El pavo alimentó a los hambrientos colonos ingleses del Mayflower, que desembarcaron en Massachusetts el último jueves de noviembre de 1620. Desde entonces los americanos celebran esa fecha el día de Acción de Gracias con una comida a base de pavo relleno. En Europa fueron los jesuitas los que lo introdujeron al llevarlo a sus colegios.

De tradición andaluza, los polvorones y mantecados tienen su nacimiento en la etapa de las matanzas, pues en su elaboración se usaba la manteca del cerdo. Antequera (Málaga) y Estepa (Sevilla), han sido capitales tradicionales de este dulce.

El mazapán también es otro de los grandes manjares navideños. Venecia y Toledo se apuntan la paternidad de su invención. De acuerdo con la leyenda italiana, el mazapán nació en Venecia hacia el siglo XVI, cuando surgió la idea de fabricar un tipo diferente de pan para combatir el hambre, triturando almendras y azúcar, que fue llamado marzipane o pan de San Marcos en honor al patrono de la ciudad. Sin olvidarnos de los tradicionales pestiños, que cada Navidad triunfan en las mesas más preciadas

La tradición de las doce uvas se remonta a principios del siglo XX. Esta costumbre, que es exclusiva de España, se debe a intereses económicos. En la Nochevieja de 1909 los cosechadores de uva tuvieron una gran producción de esta fruta y para deshacerse de tanta uva inventaron el rito de tomar las uvas de la suerte en la última noche del año.

Finalmente, el rosón dce reyes, un dulce que proviene de la celebración en el Imperio Romano de las Fiestas de Invierno, donde se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel que se repartían entre plebeyos y esclavos. En su interior se introducía una haba seca y al afortunado al que tocaba la legumbre era nombrado rey de reyes durante un corto periodo de tiempo.

Ya que hablamos de Andalucía e indirectamente relacionado con todo los demás, tampoco podemos dejar nuestras raíces folclóricas como el cante y el baile flamenco, que hace siglos también nos viene de tradición, y presenta muchas variedades, como la solea, el martinete, la seguidilla y el fandango entre otras, el baile flamenco, son las alegrías, las bulerías, las sevillanas, y los verdiales. Precisamente, la proliferación de las zambombás está sirviendo para que ese arte flamenco se multiplique por mil en las fiestas navideñas.