Un Cádiz de chirigota recibe el enésimo palo de la temporada

Ocio/Cadiz Club de Fútbol
Raul Agné tiene las horas contadas en el banquillo cadista

Con el mercado invernal de fichajes ya cerrado y con la obligación de sumar de tres en tres, saltaban los de Raúl Agné al campo de la barriada malagueña de El Palo. No se podían cometer más errores. Ya no había marcha atrás. El de Mequinenza sabiendo que su puesto estaba mas en entredicho que nunca, aposto de salida por una alineación más ofensiva que de costumbre. Debutaron de inicio los nuevos fichajes. Aragoneses en la portería Tena en la zona defensiva, Garrido en el centro del campo y Dioni como hombre más adelantado.

A estos había que sumar a Ceballos, Fran Pérez, Josete, el cordobés Luque, Kike Márquez, Kike López y Perico que volvía al titular.  

En un campo de césped artificial, lo que más preocupaba a los amarillos era el excesivo bote del esférico. Un conjunto como el cadista acostumbrado a jugar en el remozado verded del nuevo Ramón de Carranza, le fue muy complicado durante los primeros minutos del encuentro controlar el balón. Entre Luque y Garrido se las veían y las deseaban para bajar la pelota e intentar construir alguna jugada con criterio.

El Cádiz pese a jugar con las nuevas incorporaciones no noto esta circunstancia y se replegaba de forma muy cómoda. Demasiado respeto del equipo amarillo ante un equipo de una barriada que jugaba su primera temporada en Segunda División B.

Como de costumbre Agné mostro un planteamiento demasiado táctico y defensivo para un conjunto que aspiraba a mucho mas a principio de temporada. El juego físico era el que primaba sobre la creatividad. Las jugadas a balón parado y los lanzamientos aéreos eran una constante. Pocas o ningunas ocasiones por ambos equipos que se limitaban a no perder la pelota. Escaso el bagaje ofensivo de los amarillos. Los errores por parte de cualquier escudra se pagarian muy caros, como finalemnte ocurrió y supuso una nueva derrota. La enesima lejos de Carranza. 

No fue hasta el minuto veintinueve cuando Perico a la media vuelta consigue rematar entre los tres palos pero el guardameta local Pagola detiene sin problemas. Única ocasión de los amarillos durante los primeros cuarenta y cinco minutos. Así no se puede ganar, ni contra El Palo ni contra ningún otro conjunto.

Los locales sin tener nada del otro mundo, no parecían pasar demasiados apuros frente a un conjunto amarillo que no terminaba de arrancar. Lo más preocupante es que lleva así demasiado tiempo. Los perseguidores aprietan y los que lo superan en la tabla no parecen que estén por la labor de dejarse demasiados puntos en el camino.

Con el paso de los minutos, el conjunto cadista seguia sin encontrar la forma de crear peligro y para colmo en la recta final de la primera parte un disparo centrado y en principio sin demasiado peligro del jugador local Guerrit, le hace un extraño al meta Aragoneses que no es capaz de atajar el esférico en lo que supone el uno a cero en una primera parte que se presumía para el empate. El Cádiz por un error puntual volvía a remar a contracorriente. ¿Inmerecido? A estas alturas ya parecen demasiadas casualidades.

Antes del encuentro ya sabíamos que la visita al campo de El Palo no sería una tarea nada fácil. Todo lo contrario. Campo de pequeñas dimensiones y césped sintético a lo que tenemos que sumar un equipo como el malagueño que basa sus principales argumentos futbolísticos en la intensidad. Un duro examen que el equipo amarillo por lo visto en los primeros cuarenta y cinco minutos no supo superar. Así con el cero a uno llegamos al final de la bochornosa primera parte. Un tedio es poco para lo visto en los hombres de Agné en la barriada malagueña.

Comenzaba la segunda mitad con un Cádiz mas insistente pero sin mordiente arriba. En el minuto cincuenta y dos Kike Márquez dejaba su puesto al recién llegado Miguel García. Agné y su puesto estaban más en peligro que nunca y eso lo sabia el maño. Una derrota suponía su destitución casi inmediata. No se podían permitir más errores y los amarillos los estaban cometiendo a pares. El míster lo apostaba todo y se jugaba su última carta. Pero esta vez la suerte no estuvo de su parte. En detrimento del entrenador cadista decir que los jugadores tampoco estaban haciendo mucho por la labor. La dejadez e indiferencia era desesperante. 

La intención del conjunto cadista era tomar la iniciativa, pero no encontraba la forma de hacer daño al equipo malagueño. Solo el recién llegado Miguel García parecía inquietar algo la defensa del Centro de Deportes El Palo pero no encontraba a ningún compañero con el que conectar. El Cádiz estaba muy tocado animicamente asi como su entrenador que ya ni gesticulaba ni daba ordenes a los suyos. Lo dicho, sabia que tenia las horas contadas. 

Agné se mostraba cabizbajo, el conjunto gaditano debía exponer algo mas si al menos quería empatar el partido, pero sus jugadores no estaban en el campo y las ocasiones, excepto un cabezo de Dioni, brillaban por su ausencia.

La que dicen la mejor plantilla de los cuatro grupos de la división de bronce, no era capaz de hilar una jugada de calidad y que pusiese en peligro la puerta rival. Sin profundidad, sin creatividad, sin ideas. Así poco se puede hacer. Este equipo está en estado de shock del que debe despertar cuanto antes. Y es que durante más de media hora de esta segunda mitad no se acerco a las inmediaciones del meta local que era un espectador mas en la fria tarde malagueña. 

Los jugadores, y no valen las escusas de que si el césped era artificial, que si las reducidas dimensiones del campo imposibilitaban las acciones de ataque o el buen manejo del esférico, no son ya excusas. Estos jugadores, los nuevos y los que ya estaban, debían de pasearse por esta categoría y todo lo contrario estan arrastrando el escudo de la entidad domingo tras domingo. Mucho deben cambiar las cosas si al menos se pretende estar al final de la campaña entre los cuatro primeros.  

Solo un error defensivo o en jugada de estrategia podia posibilitar a los capitalinos crear algo de peligro pero ni por esa. Mientras tanto el conjunto malagueño se sentía cómodo y comenzaba a perder tiempo y a jugar con la ventaja de la superioridad en el marcador y la mejor adaptación al terreno de juego.

Si el entrenador del Cádiz, el pasado viernes en rueda de prensa expresaba que para ganar en este tipo de choques la receta era tirar de experiencia y aprovechar las jugadas a balón parado o sus jugadores no le escucharon o estos ya no creen en lo que trasmite el aragonés.

Este equipo no tiene ideas en ataque, flaquea en defensa y lo mas preocupante no tiene garra ni aptitud. Y es que lo más destacable del conjunto cadista en esta segunda mitad se limita a un cabezazo del central Tena a centro de Luque. Así es imposible ganar un partido. Si no se tira a puerta no se consiguen goles y sin estos los tres puntos no se suman.

La dinámica negativa empieza a ser una constante. Olvidado el objetivo de alcanzar el primer puesto de la tabla que esta a once puntos, a partir de ahora lo importante es mirar por el espejo retrovisor porque los perseguidores aprietan y el equipo tiene pinta, si nadie lo remedia antes, de caer a mitad de la tabla o algo mucho peor.

Con un Raúl Agné hundido en el banquillo, sin ni siquiera salir a su zona tecnica para trasmitir ordenes a sus pupilos, como sabiendo que este posiblemente era su último partido en el banquillo del equipo cadista, los amarillos deambulaban por el campo malagueño ante los gritos de “chirigota, chirigota” de la afición local. Impropio de un conjunto como el Cádiz. Esto no se puede permitir. Es necesario un revulsivo y los nuevos propietarios deben tomar cartas en el asunto cuanto antes.

El Cádiz no puede ni debe arrastrar el escudo como lo hizo hoy en El Palo, como lo lleva haciendo demasiadas jornadas. Los ascensos de categoría se empiezan a forjar en este tipo de campos y el conjunto amarillo siendo superior en nombres a muchos de los rivales a los que se enfrenta no puede seguir con esta trayectoria. Agné, tiene los minutos contados en el Cádiz y cuando esto ocurra y si las cosas siguen igual, los jugadores serán los siguientes a los que habrá que pedir explicaciones. En definitiva un nuevo “palo” para una afición que no se lo merece. Ya van demasiados. 

1– C.D. EL PALO: Pagola, Gaspar, Oli, Aranda, Jesule, Alexis, Javillo (Zamorano Min. 85), Duran (Rafita Min. 71), Falu Aranda, Guerrit y Juanillo (Salvi Min. 61).

0- CADIZ C.F. S.A.D: Sergio Aragoneses, Ceballos, Tena, Fran Pérez, Josete, Garrido (Paulinho Min. 73), Jorge Luque, Kike Márquez (Miguel García Min. 52), Kike López, Perico y Dioni.

GOLES: 0-1 Min. 44 Guerrit.

ÁRBITRO: Luis Collado López (Colegio Castellano-Manchego). Mostro tarjetas amarillas a los locales Gaspar (Min.31), Aranda (Min. 42),  Falu (Min. 47), Salvi (Min. 74) y Guerrit (Min 80) y a los visitantes Garrido (Min. 42), Fran Pérez (Min. 63), Kike López (Min. 66), Paulinho (Min. 77) y Tena (Min. 91)

INCIDENCIAS: Encuentro correspondiente a la vigésimo cuarta jornada de liga de la Segunda División B, Grupo IV, disputado en el Estadio Nuevo San Ignacio del barrio malagueño de El Palo. Antes del inicio del encuentro se guardo un emotivo minuto de silencio en memoria del que fuese jugador y entrenador Luis Aragonés, recientemente fallecido.