Velada de nostalgia y recuerdos con canciones de toda la vida

Ocio/Actividades
La cantante Martirio

Un nuevo concierto en estas noches del mes de agosto, coincidiendo con la celebración del Trofeo Carranza, tenía lugar el pasado sábado. En esta ocasión, la ubicación elegida era el Baluarte de la Candelaria, de la mano de la empresa La Silla Verde, con la presencia de toda una veterana de los escenarios, Martirio, acompañada de la magistral guitarra de su hijo, Raúl Rodríguez. 

Tras la interpretación de tres músicos teloneros, que llevan por nombre 'Tomate Trío y Cebolla' que tocaron temas del mítico 'Bola de nieve', salió la artista que el público esperaba con gran expectación. 

Su saber estar nos permitió disfrutar de una maravillosa noche recordando históricas canciones de la emblemática Chavela Vargas y muchos más regalos musicales que ofreció a lo largo de todo el recital. 

La noche algo desapacible, ya que el levante hizo acto de presencia con sus tradicionales molestias. No obstante, no logró quitarle su protagonismo, ya que lucía elegante con un traje negro, sobre el que llevaba un poncho rojo, prenda esta característica que lucía Chavela. Como aderezo, sus famosas gafas oscuras y una peineta discreta en tonos oscuros. 

El público aplaudió la llegada de la artista que sobre las 23:30 horas comenzaba su recital eligiendo una canción bellísima que lleva por título “Luz de Luna”. Después le seguirían temas muy conocidos como “El andariego”, “La noche de mi amor”, “Las ciudades” y muchos más. 

La artista iba presentando cada tema y en muchas ocasiones nos puso en situación antes de cada interpretación. 

Un momento especial de la noche fue cuando interpretó “La llorona”, canción bonita donde las haya y otra que le dedicó el genial Joaquín Sabina a su queridísima y admirada Chavela que lleva por nombre “Noches de boda”. 

Tras la primera parte de la actuación de Martirio, que fue dedicada a la singular artista, regaló también una segunda entrega más flamenca y coplera, en la que recordaría al genial Chano Lobato que cantaba la bellísima canción "Volver" por bulerías y Martirio lo hizo también con gran respeto y elegancia. 

Llegó un momento para el recuerdo de una persona que colocó la copla en el lugar que se merece y que la modernizo incluso, se trata del emblemático granadino Carlos Cano, como no, Martirio cantó “La Portuguesa”. Y así un sinfín de temas referentes de la copla. Para acabar con dos peticiones del público, la famosa y conocida que lleva por título “Ojos verdes” y sus famosas sevillanas en las que canta “Estoy atacá….”. 

El público se despidió de la artista con números aplausos y una gran ovación final. 

Fue una noche en la que se disfrutó de multitud de canciones de toda la vida y que nos transportó a tiempos pasados. Martirio elegante lucio su cante y nos maravilló a todos.