La fuerza y elegancia de un gaditano que muestra su tierra

Ocio/Actividades
Jesús Fernández saluda al público

Son las 20:45 horas, la Central Lechera se llena de público al reclamo del flamenco. En esta ocasión, la cita llega de la mano de un bailaor gaditano, Jesús Fernández. Numeroso público aguarda pacientemente, a pesar del futbol en Cádiz tira mucho también este noble arte patrimonio de la humanidad. 

Sobre las 21:00 horas se abren las puertas. Pocas veces se había visto esta enclave tan poblado de espectadores.

Quince minutos después da comienzo el espectáculo escuchándose en primer lugar varios cañonazos. A continuación sonarán los primeros acordes de la guitarra, el bailaor se sitúa al fondo, detrás de cuatros ristras de conchas de almejas, prendidas en el techo. 

Tras los acordes de la guitarra, Jesús que está sentado, comenzará a dar sus primeros taconeos y poco después saldrá a la escena el resto del elenco artístico que acompañará al bailaor durante toda la noche, momento que aprovechará Fernández para ausentarse del escenario y cambiarse de vestuario. 

El público congregado no paró de aplaudir prácticamente en toda la noche. La joven promesa, de manera sencilla con su baile, representará la cultura gaditana. De hecho, en un momento de la actuación sacará un bombo de Carnaval y en otro instante se le pudo ver ataviado con una chaqueta estilo piconera, traje que representa a la perfección la cultura gaditana. 

El artista con un espectáculo sencillo representa de manera fidedigna la idiosincrasia gaditana. 

El buen cante de Miguel Rosendo le acompañará durante toda la noche tocando varios palos como la soleá, bulerías, alegrías y terminará con algo genuino y muy de aquí, los tanguillos de Cádiz. 

Culmina una hora de buen baile que finaliza con Jesús Fernández cortando los hilos que prenden del techo, cayendo así las conchas de almejas y, posteriormente, papelillos. 

El público aplaudirá y vitoreará al artista, que ha dejado a todos un muy buen sabor de boca.