'Divergente', una decepcionante adaptación aburrida y lenta

Cine/Críticas
Carátula del film

Título original: Divergent

Año: 2014

Duración: 139 min.

País: Estados Unidos

Director: Neil Burger

Guión: Evan Daugherty, Vanessa Taylor (Libro: Veronica Roth)

Música: Junkie XL 

Fotografía: Alwin H. Küchler

Reparto: Shailene Woodley, Theo James, Kate Winslet, Tony Goldwyn, Ray Stevenson, Maggie Q, Mekhi Phifer, Jai Courtney, Miles Teller, Zoë Kravitz

Productora: Summit Entertainment / Red Wagon Entertainment 

Género: Ciencia ficción. Aventuras. Romance

CRÍTICA

Hace un par de décadas, era habitual  -casi una norma no escrita-  que cuando una película cosechaba buenos resultados en taquilla, se rodaran segundas, terceras y hasta octavas partes. Pesadilla en Elm Street y Viernes 13, fueron quizás los exponentes más claros de esta manera de hacer cine. 

Sin embargo, aunque las secuelas de este tipo de películas guardaran una relación directa con su antecesora, en cierto modo, podría decirse que eran autónomas. Para ir a ver Pesadilla en Elm Street IV, no era necesario, aunque sí aconsejable, haber visto las tres primeras entregas.

Hablando de sagas, no he querido citar antes a Star Trek, que estrenará en próximamente su decimotercera entrega, de la mano del nuevo Rey Midas de Hollywood, J.J Abrams, que revienta las taquillas desde que saltara a la fama con ‘Perdidos’, convertida hoy en día en serie de culto y cuyo final, por mucho que me lo expliquen, nunca he conseguido comprender. Star Treck es, posiblemente, la saga que mayor influencia ha ejercido sobre sus seguidores, hasta el punto de haber llegado a acuñar una palabra para definirlos; son los llamados trekkies.

Aproximadamente a  mediados de los 90, los grandes estudios, conscientes de la fidelidad del público a las diferentes entregas de películas como Viernes 13 o Saw, pensaron que estas y otras nuevas sagas, podrían ser mucho más rentables si para ver una continuación, fuera condición indispensable haber seguido toda la historia.  

Recientemente, tras finalizar Harry Potter con sus clases en Colegio Hogwarts de Magia y Hechicería, han aparecido multitud de filmes en los que directamente te advierten que tienes que ver las sucesivas partes si quieres enterarte de algo. Todos querían el sillón de Potter, pero hasta el momento, nadie ha conseguido desarrollar una historia lo suficientemente atractiva para el público.

Los únicos que se han acercado a ello y siguen luchando por la hegemonía, son  las insoportables e insufribles películas de la saga ‘Crepúsculo’, donde grotescos y ridículos vampiros van al instituto, se enamoran y ultrajan la figura Béla Lugosi, Christopher Lee y Gary Oldman, que llegaron a dormir en un ataúd (Lugosi) para identificarse más con el pesonaje. Al final, terminó como una cabra y se lo creía de verdad.

Precisamente con este propósito, se decidió trasladar a la gran pantalla la exitosa serie de  novelas de la estadounidense Verónica Roth.

Divergente cuenta la vida de Beatrice, una adolescente (Shailene Woodley, otra actriz de moda), y está ambientada en un Chicago futuro,  en el que cada ser humano, al llegar a los 16 años, debe decidir entre cinco categorías: Verdad, Abnegación, Osadía, Cordialidad y Erudición.  Pero ella es especial y por eso la película no dura cinco minutos, sino 139 que se hacen interminables y tediosos.

Como casi siempre que se intentan mezclar varios géneros en un mismo film, el resultado es desalentador. Tan pronto te encuentras a un tipo divagando como a una joven enamorada o una pelea. Vamos, poco o nada nuevo bajo el sol.

La estructura y la temática de la película, recuerdan a dos de los libros de ficción más leídos del siglo veinte: ‘Un mundo feliz”, de Aldous Huxley y la cruenta ‘1984’, de George Orwell.

En la torpe película que ha resultado ser ‘Divergente’, también hay algo que destacar y no es otra cosa que la interpretación Shailene Woodley, sobre cuyos hombros se sostiene esta decepcionante adaptación de la novela de Roth, que daría para mucho más. 

A mí me ha resultado, como les digo, aburrida y lenta; sin embargo, a mi sobrino Tisto, le ha gustado; no entusiasmado, pero sí entretenido.

Una vez más, para gustos, los colores.