La Diputación conmemora el Día Mundial Sin Tabaco

Ocio/Actividades
Un perjuicio para la salud

El sábado 31 de mayo es el Día Mundial Sin Tabaco. El Servicio de Prevención y Salud Laboral adscrito al Área de Función Pública y Recursos Humanos de Diputación ha organizado como en años anteriores un programa de actividades para recordar la importancia de desterrar el uso del tabaco como medio para mejorar la salud y la calidad de vida. La epidemia mundial del tabaquismo causa cada año la muerte de casi 6 millones de personas de las cuales 600.000 son fumadores pasivos.

Al coincidir el Día Mundial Sin Tabaco con un sábado, el acto principal se adelanta al viernes 30 con la instalación de una mesa informativa en la entrada principal del Palacio Provincial donde de 10.30 a 12.00 horas, las personas fumadoras recibirán asesoramiento para conocer las ventajas de dejar este hábito. También podrán conocer su nivel de monóxido de carbono (cooximetría) y recibirán fruta o caramelos a cambio de depositar un cigarrillo en el recipiente que se colocará al efecto.

Recordamos que el Día Mundial Sin Tabaco fue declarado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 1990. Desde entonces los objetivos que se ha marcado esta entidad para sensibilizar a la población mundial, a las autoridades sanitarias y a los gobiernos en general de que esta epidemia que es el tabaquismo precisa de una intervención urgente y desde varios frentes.

Así, se ha conseguido limitar e incluso eliminar la publicidad del tabaco en los acontecimientos deportivos; muchos han aprobado leyes que prohíben fumar en lugares públicos y cada vez es mayor el convencimiento de que los fumadores pasivos ven acortada la esperanza de vida. Lemas como Juventud libre de tabaco, Tabaco y pobreza o Género y tabaco, han permitido sensibilizar a la sociedad sobre el tabaquismo. Para este año la OMS propone el eslogan Subir los impuestos del tabaco porque está demostrado que el precio es un factor disuasorio de su consumo, lo que ha obligado a las industrias tabaqueras a desarrollar nuevas estrategias de venta y otras formas de consumo. Se ha demostrado que un aumento del 10% en el precio del tabaco (a través de sus impuestos) reduce el consumo en un 4% en los países ricos y hasta un 8% en los países de ingresos medios/bajos.