El legado que deja el Papa Benedicto XVI durante sus ocho años de Pontificado

Iglesia/Vaticano
Rezo del Ángelus de despedida del pasado domingo

Tras su renuncia el pasado 11 de febrero en una noticia que causó mucha repercusión mundial, el Papa Benedicto XVI abandona hoy su Pontificado. El Santo Padre lo anunció personalmente en latín durante la canonización de los mártires de Otranto. Fue una decisión sin apenas precedentes en la historia de la Iglesia Católica y la noticia fue considerada por el Vaticano  como “un rayo caído del cielo”. Benedicto XVI alegaba en su comunicado “que ya no tenía la fuerza suficiente debido a su edad para seguir en el cargo”. Dicha renuncia se hará efectiva en la tarde de hoy a las 20.00 horas, cuando Benedicto XVI abandone su cargo como sucesor de Pedro, abriéndose a partir de mañana viernes 1 de marzo "un periodo de sede vacante", hasta la elección de un nuevo Papa. Por eso hoy jueves y queriendo participar de este hecho histórico para la iglesia católica, desde Universo Gaditano haremos un pequeño repaso por alguno de los acontecimientos más importantes que han rodeado el Pontificado de Benedicto XVI. Para situarnos y para conocer un poco más la persona de Joseph Aloisius Ratzinger, habrá que puntualizar que nació en Baviera, Alemania, en 1927. Resultó elegido Papa el 19 de abril del año 2005 tras el fallecimiento de Karol Józef Wojtyła, más conocido como Juan Pablo II. Ocupo por tanto el número 265 como Pontífice. Se considera un simple y humilde trabajador de la viña del Señor, llegando a afirmar públicamente tras su elección en 2005, que le dijo a Dios "por favor, no me hagas esto...”.

Su labor de purificación

Durante los ocho años de su Pontificado, diversos aspectos sirvieron para demostrar el compromiso del sumo Pontífice con su cargo. Desde la Santa Sede no dudan en destacar su labor de purificación de la Iglesia. Como buen teólogo, el Papa ha conseguido hacer un mundo más humano, usando para ello su profesión como maestro de la fe. De hecho a él se le debe la concesión del Año de la Fe y que se viene celebrando desde el pasado 11 de octubre de 2012 por todos los organismos religiosos del mundo. Destaca su singular valor y coraje ante las adversidades a pesar de dar una imagen de carácter íntimo y sensible, reconocen los que le han tratado de cerca, como el Cardenal Español Monseñor Amigo Vallejo. “Benedicto XVI ha trabajado denodadamente para abrir un espacio a la fe en la cultura secularizada de los países occidentales”.

Benedicto XVI y sus visitas a España

Tras cumplir un año en su puesto como Pastor de la iglesia, el Papa Benedicto XVI acudió por vez primera a España el 8 de julio de 2006, tras aceptar la petición expresa del Rey D. Juan Carlos. Aprovecho la visita para asistir al Encuentro Mundial de las Familias en la Comunidad Valenciana, actos que fueron fundados en 1992 por su antecesor, Juan Pablo II. Un año después, en octubre de 2007, Benedicto XVI fue el Papa que aprobó la mayor beatificación que ha tenido lugar en la historia de la Iglesia, al proclamar beatos a 498 españoles asesinados durante la Segunda República y la Guerra Civil, al ser considerados "mártires del siglo XX", levantando por ello numerosas polémicas en nuestro país. Cuatro años tardo Benedicto XVI en volver a visitar España. Fue en noviembre de 2010, y con motivo del año Jacobeo, por lo que en esta ocasión visito Santiago de Compostela para orar ante la imagen del Apóstol Santiago. Igualmente aprovecho la visita para viajar a Barcelona y así asistir a la consagración de La Sagrada Familia. Un año después, durante los días del 18 al 22 de agosto de 2011, Joseph Ratzinger acudió a Madrid con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, que en esta ocasión se celebraban en la capital de nuestro país. Durante su estancia participo del Vía-Crucis al que asistieron catorce pasos de las distintas Semanas Santas de España.

Escándalos

Dejando a un lado la relación con nuestro país, en un sentido más general habrá que hacer mención a los distintos hechos que han marcado el Pontificado de Benedicto XVI y que dejaron bastante dañada la imagen de la iglesia. Los casos recientes de pederastia, se convirtieron en uno de los acontecimientos más importantes que han tenido lugar en estos ocho años de pontificado, por lo que el mismo Santo Padre se vio obligado a realizar una profunda renovación de la Iglesia. Igual de controvertido y que dio para escribir ríos de tinta fue la publicación de su último libro, «La infancia de Jesús», y en el que Benedicto XVI afirmaba diversos aspectos de las narraciones de Mateo y Lucas. En el mismo libro, el Papa hacía alusión de la no mención al buey ni a la mula en el nacimiento de Jesús, del cual afirmaba que podía confirmar como experto, que el nacimiento del Mesías tuvo lugar entre los años 7 y 6 antes de Cristo. Un aspecto muy sonado y que también causo expectación fue la traición del mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, quien robaba material reservado desde el año 2006, llegando a tener en su poder más de un millar de documentos entre fotocopias y originales.

Reconocimiento

Numerosos han sido los organismos que desde la renuncia de Benedicto XVI han querido ofrecer sus acciones por Joseph Ratzinger. En las diferentes misas, cultos, triduos y quinarios que se han venido celebrando durante la cuaresma por las distintas hermandades y cofradías de nuestra ciudad se ha hecho notorio el afecto, gratitud y respaldo por la labor que ha cumplido al frente de la Iglesia en tiempos muy difíciles. Se le destaca como un Papa cercano al pueblo y adaptado a los tiempos. De hecho el pasado 12 de diciembre de 2012 y para sorpresa de la humanidad abrió una cuenta en Twitter, con la que mandaba mensajes a los fieles. Dicha acción le valió el sobrenombre de “Papa tuitero”. Igualmente se le considera un Papa cercano a los jóvenes. Siguiendo las consideraciones de su antecesor Juan Pablo II tomo conciencia de la importancia de los jóvenes en el engrandecimiento de la fe dentro de la iglesia.

Despedida

Ante una plaza de San Pedro abarrotada de fieles para el rezo del último Ángelus. Así quiso despedirse el pasado domingo cuando revelaba a los presentes desde el balcón Vaticano que   “El Señor me llama a dedicarme todavía más a la plegaria y a la meditación. Pero esto no significa abandonar a la Iglesia”. Casi ocho años después, Benedicto XVI abandona el pontificado por motivos de salud, dejando tras de sí multitud de hitos que han marcado su estancia en el Vaticano. La que a buen seguro será uno de las fechas más recordados por Joseph Ratzinger será la del 1 de mayo de 2011, cuando tuvo el honor de dirigir la ceremonia de beatificación de su antecesor, Juan Pablo II, teniendo en cuenta que desde la Edad Media, ningún Papa había beatificado a su antecesor. El que fuera teólogo de confianza de Juan Pablo II, llegó a la sede de Pedro en 2005 y ha sabido asumir de manera ejemplar su labor de secularidad. Como se preveía en un primer momento no se ha tratado de un pontificado largo como el de su predecesor, que fue elegido con 58 años y ocupó la sede de Pedro durante casi 27 años. Muchos consideran que ha sido un pontificado de continuidad con el de Karol Wojtyła, y en el que ha destacado la purificación y limpieza de imagen interna de la iglesia. Podríamos afirmar que Benedicto XVI es el legado de la fe usando la razón.