Tino Tovar pide perdón y convierte a Ciudadano Zero en un hombre de Cai

Ensayos/Comparsas
El grupo poco antes de iniciar un ensayo

“Cuando vemos llegar a Tino al primer ensayo, nos echamos a temblar. A ver qué idea se le habrá ocurrido este año”. Con estas palabras define, José Luis Otero, director de ‘Lo siento pisha no to er mundo puede ser de Cai” sus sensaciones cuando comienzan una nueva andadura carnavalesca. Sin embargo luego lo matiza: “asustado pero encantado porque sabemos que seguro va a ser una vuelta de tuerca, una idea novedosa que no tiene nada que ver con lo que van a hacer los demás ni con lo del año anterior”. Es evidente que el nombre de la agrupación ha levantado todo tipo de suspicacias sobre el giro que ha vuelto a dar el autor a su agrupación para 2013. A este respecto Otero matiza “que va a ser una comparsa muy gaditana, más gaditana que la del año pasado lógicamente, pero no es lo que la gente espera. No vamos a ir contra la gente de fuera ni mucho menos porque somos conscientes de su importancia para nosotros una vez que acaba el Concurso”. Solo se van a producir dos cambios con respecto al último grupo. Por un lado la incorporación de David que procede de la extinguida comparsa de Luis Rivero y por otro Hugo, que llega del grupo de Joaquín Quiñones. A ellos se suma Sito que, como el propio director indica “ha cogido la camiseta de titular”. En cuanto a la proliferación de comparsas y a la presencia de los autores consagrados, Otero lo tiene claro ya que señala que “a mi me gusta que estén las comparsas punteras. Siempre prefiero ganar cuando están todas. Es bueno para la modalidad que más pasiones levanta” e incide en que “anteriormente fue la chirigota la que gozaba de una mayor popularidad y ahora somos nosotros”. En cuanto a la presunta presión, Otero se la desquita cuando afirma “que eso es lo que siempre hemos querido desde que llevamos saliendo de juveniles”. Los objetivos de su grupo y los suyos particulares están claros, “vamos a ganar, el que diga lo contrario se engaña. Eso sí sin renunciar a hacer lo que nos gusta, lo que nuestro autor nos propone, aunque nunca sepas por donde te va a salir. Finalmente, José Luis Otero deja una reflexión muy interesante: “tenemos que seguir en esta línea de cambiar de un año para otro porque es lo que nos funciona, sería absurdo lanzarnos a un clasicismo y competir con Martín o Quiñones que se desenvuelven como nadie en ese terreno”. Ahí queda eso.