'La guaracha' quiere tapar las penas de los tiempos de crisis en los que vivimos

Ensayos/Coros
El renovado grupo de Longobardo y Procopio

Salvador Longobardo se ha encontrado con un coro prácticamente nuevo, ya que el 50% de componentes son nuevos. El veterano autor de ‘La guaracha’ no esconde su responsabilidad en este sentido. “Queremos ir mejorando, conservar lo aprovechable. Pero a la hora de mantener a la gente miramos tanto sus cualidades interpretativas como su valía personal. Eso no lo saben los que puntúan ni los que escuchan, sino nosotros y, a veces, esas cualidades también priman a la hora de salir en el coro”. De todas formas añade que “el Carnaval es un mercado donde se producen cambios, si somos capaces de aceptar que hay personas que se pueden marchar también tenemos la opción, en aras de nuestra libertad, de decirle a alguien que no nos interesa su aportación”. Longobardo, que forma parte de la autoría de ‘La guaracha’ junto a Antonio Procopio, tiene claro que “nos interesan más las personas porque aquí nos pasamos cinco meses ensayando y no nos interesa nadie que no sepa convivir en comunidad”. En cuanto al estilo del coro en 2013 admite que “el estilo nace del autor, cada vez que escuchamos a una agrupación rápidamente identificamos quien la ha escrito, por eso es muy difícil cambiar radicalmente de estilo”. A este respecto añade que “pese a que el estilo no se puede cambiar si es necesario dar una vuelta de tuerca, por tanto nuestro coro no se va a parecer en nada al de hace un año”. En este sentido hay que recordar que 2012 fue un coro más triste y, según Longobardo, su nueva apuesta “no tiene nada que ver porque queremos transmitir una idea más desenfadada, tapar las penas de los tiempos en que vivimos”. Pese a ser un autor de los enclavados en la nómina de los clásicos, Longobardo no le hace ascos a las nuevas tendencias: “Está claro que, bajo mi punto de vista, el coro debe ser serio, así al menos lo entiendo yo y así serán siempre los míos porque considero que para experimentar con cosas más divertidas ya están otras modalidades. Sin embargo desde el respeto siempre que una propuesta divertida sea escuchable bienvenida sea”. Finalmente, el autor de ‘La guaracha’ no rehúye de la autocrítica al afirmar que “hay grupos consagrados que siempre están arriba y eso es porque hacen las cosas bien. Los demás no logramos subir ese escalón y nos quedamos atrás. Por eso si lo han conseguido y siempre son los premiados su mérito tendrán”, añade. 

Salvador Longobardo se ha encontrado con un coro prácticamente nuevo, ya que el 50% de componentes son nuevos. El veterano autor de ‘La guaracha’ no esconde su responsabilidad en este sentido. “Queremos ir mejorando, conservar lo aprovechable. Pero a la hora de mantener a la gente miramos tanto sus cualidades interpretativas como su valía personal. Eso no lo saben los que puntúan ni los que escuchan, sino nosotros y, a veces, esas cualidades también priman a la hora de salir en el coro”. De todas formas añade que “el Carnaval es un mercado donde se producen cambios, si somos capaces de aceptar que hay personas que se pueden marchar también tenemos la opción, en aras de nuestra libertad, de decirle a alguien que no nos interesa su aportación”. Longobardo, que forma parte de la autoría de ‘La guaracha’ junto a Antonio Procopio tiene claro que “nos interesan más las personas porque aquí nos pasamos cinco meses ensayando y no nos interesa nadie que no sepa convivir en comunidad”. En cuanto al estilo del coro en 2013 admite que “el estilo nace del autor, cada vez que escuchamos a una agrupación rápidamente identificamos quien la ha escrito, por eso es muy difícil cambiar radicalmente de estilo”. A este respecto añade que “pese a que el estilo no se puede cambiar si es necesario dar una vuelta de tuerca, por tanto nuestro coro no se va a parecer en nada al de 2012”. En este sentido hay que recordar que 2012 fue un coro más triste y, según Longobardo, su nueva apuesta “no tiene nada que ver porque queremos transmitir una idea más desenfadada, tapar las penas de los tiempos en que vivimos”. Pese a ser un autor de los enclavados en la nómina de los clásicos, Longobardo no le hace ascos a las nuevas tendencias: “Está claro que, bajo mi punto de vista, el coro debe ser serio, así al menos lo entiendo yo y así serán siempre los míos porque considero que para experimentar con cosas más divertidas ya están otras modalidades. Sin embargo desde el respeto siempre que algo una propuesta divertida sea escuchable bienvenida sea”. Finalmente, el autor de ‘La guaracha’ no rehúye de la autocrítica al afirmar que “hay grupos consagrados que siempre están arriba y eso es porque hacen las cosas bien. Los demás no logramos subir ese escalón y nos quedamos atrás. Por eso si lo han conseguido y siempre son los premiados su mérito tendrán”, añade.