'Los cuatro reinos' de Nandi Migueles regresa con la ilusión y la diversión por bandera

Carnaval/Concurso
El grupo, en el local de ensayo

La modalidad de coros tiene muchos motivos para sacar pecho en la próxima edición. El número de inscritos continúa aumentando y se vuelve a alcanzar la extraordinaria cifra de 18. Si encima uno de los que regresa es el de Nandi Migueles, la alegría es doble. Tras tomarse un año sabático después de quedarse fuera de la Final con 'Los niños (el musical), el grupo vuelve con ilusiones renovadas. Su autor relata para Universo Gaditano algunos de los secretos de 'Los cuatro reinos'.

-Nuevo año y nuevas ilusiones

-La verdad es que sí. La vuelta es muy esperada por todo el mundo. Siempre te propones empezar desde cero. Como siempre intentaremos hacer algo nuevo, salir de la monotonía.

-¿Se afronta con más ganas cuando se ha descansado un año?

-Reconozco que me cuesta arrancar. Una vez que paras estás tranquilo y de repente se acaba esa tranquilidad.

-¿Hay presión añadida por el hecho de que la gente os espera?

-La presión siempre la tenemos. Eso sí mantengo que yo hago un coro para divertirme. Si fuera por la presión de ganar no lo haría. Me gusta ganar como a todo el mundo, pero, sobre todo, divertirme.

-¿Habrá caras nuevas?

-Sí algunas. Regresan antiguos componentes y nos hemos reforzado muy bien en voces. En este aspecto hace tiempo que no llevaba un grupo tan bueno. Las pruebas con la gente joven han ido muy bien y llegan algunos nuevos con mucha ilusión. Me preocupa que el coro suene en el Teatro pero también en la calle porque no es lo mismo una cosa que la otra. Creo que lo podemos conseguir.

-¿Cuándo y cómo surgió la idea?

-La idea surgió a principios de este año, coincidiendo con el final del pasado Concurso. Siempre manejo varias opciones, reconozco que soy muy indeciso. Volvermos a correr riesgos como a mí me gusta. El coro llevará un mensaje claro, creo que últimamente hay pocos mensajes en las letras. Prima mucho el efecto pero es preciso decirle algo a la gente, que se escuche por lo que se dice y no por cómo se dice.

-¿Va a hacer un coro para 40 o para los cinco de arriba?

-Siempre para 40. Luego aciertas o no aciertas. Con 'Allegro Molto Vivace' no lo hicimos con idea de gustar al jurado y luego ganamos. Siempre concurren un cúmulo de circunstancias. Esto es una lotería. Aunque te hartes de ensayar si luego tu estilo ese año no gusta estás apañado. Pensar que le vas a gustar al jurado de antemano es mentira. Tienes que impactar desde el primer momento y si es así puede que te llegue el premio. En eso nosotros tenemos experiencia.

-¿Cómo ve la modalidad?

-Muy bien. Hay bastantes coros. Ahora, la gente joven se anima por salir en un coro. Parece ser que divierte más. En un coro hay más libertad, se puede faltar a más ensayos. El ambiente y la relación que se establece con el grupo humano. Están surgiendo coros de pandilleros, dicho con todo el cariño del mundo.

-¿Va aparejada con la calidad?

-Normalmente hay 8 coros que están por encima de los demás. Es verdad que hay algunos que se estancan pero inmediatamente saltan otros. Hay que seguir aprendiendo de todo el mundo. Yo no me canso de hacerlo, cada uno tiene un detalle que siempre te llega. En la variedad está el gusto.

-¿Y con el CIF qué hacemos?

-Es una historia que se han inventado. Será legal. Ha surgido de la Asociación de Autores y ha ocasionado muchas trabas a los grupos con menos recursos. Llegará un momento en el que la gente se canse y esto deje de ser un Concurso de Carnaval. Hay demasiadas contradicciones y distintas varas de medir. No creo que dé más calidad al Concurso ni más seriedad. Con tantas normas vamos a peor. El gusanillo es el que te tira.