Punto y final a una romería del Rocío muy tranquila

Ocio/Actividades
La comitiva hizo su entrada en Cádiz por el Puente Carranza

La hermandad del Rocío de Cádiz cerró ayer de forma oficial la Romería 2014 con su llegada a la iglesia San José. Posteriormente se cumplía con el ritual de depositar el Simpecado en la capilla tras el cante y el rezo de los hermanos que realizaron el camino de vuelta. 

El ambiente alrededor del Simpecado durante el camino de vuelta ha estado marcado por las altas temperaturas especialmente en las dos últimas jornadas del regreso, unas temperaturas más acordes con la estación del año y el mes de junio, han propiciado que se haya vivido un camino extraordinario en toda su extensión, sobre todo en la ida que no ha tenido nada que ver con la de 2013. 

Una vez más, se ha tratado de un regreso envuelto en el tradicional halo de melancolía porque una vez más la Romería del Rocío llegaba a su fin. En la última noche de camino, el pasado miércoles,  se vivieron los momentos más emocionantes de la vuelta. Al compás de guitarra templada, en el silencio de la noche y bajo la luna marismeña, los romeros gaditanos velaron por última vez al Simpecado, cantándole y rezándole a sones de sevillanas, que en las gargantas rasgadas del cansancio y los días de camino, perforaban hondamente el sentimiento rociero herido de tristeza y del recuerdo de todo lo vivido.

Ya ayer, alrededor del mediodía se procedió a rezar el Ángelus para posteriormente iniciar el trayecto desde Marismillas hasta la playa de Malandar, donde tuvo lugar el embarque hacia las arenas de Bajo de Guía, ya en Sanlúcar de Barrameda. Era el momento de una vez cruzar el río, abandonar tierras de Huelva para regresar a la tierra origen de los romeros de Cádiz. Una vez en la otra orilla, y cuando el reloj marcaba las 14.30 horas. Tras el mismo, la caravana partía hacia la rotonda del Club Náutico Elcano, ya en Cádiz, desde donde tuvo lugar la entrada a pie de los romeros gaditanos hasta llegar a  la iglesia de San José en los últimos albores de la tarde. 

Poco a poco, y tras bordear el templo por la avenida María Auxiliadora, la Carreta se acercaba a la entrada de la parroquia y era acercada hasta el templo de extramuros, su sede canónica.

Sigilosamente, y con los clásicos vivas a la virgen, el Simpecado se introducía por la nave central del templo para llegar hasta el altar mayor. Seguidamente se procedió al rezo del Ángelus y posterior Salve. Se vivieron por tanto los últimos momentos de la Romería, y por tanto los más emocionantes, con los sentimientos a flor de piel tras llegar el momento de echar la vista atrás y guardar en la memoria los diez días de romería. Las sevillanas se encargaron de ponerl el punto final cantado.

Ha sido una Romería ejemplar que ha transcurrido sin ningún tipo de incidente reseñable durante los 10 días que ha permanecido la caravana gaditana tanto en los caminos como en su estancia en la aldea del Rocío. La tranquilidad ha vuelto a ser la nota predominante.