La procesión de los Desamparados demuestra que la Castrense sigue viva

Cofradías/Actividades
La Virgen, poco después de salir

Resulta difícil que se concentren muchas personas alrededor de una procesión de Gloria. Aunque a algunos les cueste reconocerlo, salvo honradas excepciones, son las hermanitas pobres de la hermandades gaditanas. Si encima, el desfile procesional coincide con el segundo tiempo del Barcelona-Atlético de Madrid donde se estaba decidiendo la Liga casi peor me lo ponen. Sin embargo, en la Castrense sigue habiendo vida, mucha vida, como así se demostró en la tarde de ayer con el desfile de la Virgen de los Desamparados. 

A las siete de la tarde, con una puntualidad extraordinaria, se abrían las puertas del templo militar para que comenzara el desfile de la cofradía de Gloria. Importantes representaciones de las cofradías radicadas en la parroquia, un síntoma de la enorme unión que reina entre las distintas corporaciones. Detrás, los hermanos mayores de Expiración y Santo Ángel Custodio, Vicente Rodríguez y Agustín Marchante respectivamente. En la presidencia marchaban el hermano mayor de los Desamparados, Diego González, junto con su antecesor, José Rivas, así como la representación municipal encarnada en la persona de José Macías y la integrante del Consejo María Eugenia Cuenca. A las siete y diez, Francisco José Benítez dirige la maniobra de salida. La Virgen lucía esplendorosa y recibía los primeros aplausos del público concentrado en los alrededores en tarde de calor pero sin exagerar. 

Se produce la primera levantá y suena la marcha estreno 'Virgen de los Desamparados', la nueva composición de José Manuel García Pulido, una de las múltiples novedades que presentaba la hermandad. Destacó mucho el nuevo terno de brocados valencianos, así como el encaje del tocado. Sin duda ha sido uno de los años más prolíficos en este apartado. Llamaba la atención negativamente la postura heterodoxa de los maniguetas que marchaban en la parte delantera del paso. 

Posteriormente, llegó el momento de uno de los himnos de la Semana Santa. Se trata de la marcha 'Estrella Sublime', que sonó con toda su grandeza cuando la imagen se encaminaba hacia la calle Sacramento en el inicio de un recorrido que prosiguió por Torre, Santa Inés, Sagasta, Ancha, San José, Benjumeda, Plaza Viudas, Navas, Soledad, Sacramento, Plaza del Falla y a su Templo. 

Como ya es costumbre, las Hermanas de la Cruz rezaron cantando a la Imagen Titular por el paso por su convento en la calle Benjumeda. Además, como novedad, los jóvenes de la hermandad engalanaron dicho punto del itinerario y la calle Soledad, donde la Virgen fue recibida con varias petaladas. Poco después de las 22.30, el cortejo ponía feliz epílogo a una jornada gozosa, culmen de los cultos que se han venido desarrollando en el templo castrense.