Un Corpus mejor pero con demasiadas sombras

Cofradías/Actividades
La Custodia de Antonio Suárez en su tránsito por la plaza de Candelaria

Hay tres jueves que relucen más que el sol. Jueves Santo, Corpus Christi y la Ascensión. En Cádiz el Corpus hace tiempo que dejó de celebrarse un jueves y este año ni el hecho de que ya estuviéramos inmersos en pleno verano fue argumento para que luciera el sol en domingo. La casualidad ha querido que este año la Exaltación del Santísimo Sacramento coincidiera con el inicio del verano que tuvo lugar el sábado. Un comienzo marcado por la adversa meteorología y que incluso hizo temer en las vísperas por la procesión matinal del domingo. Sin embargo, al final la lluvia no hizo acto de presencia aunque tampoco la mañana fue tan lucida como reza en el aforismo. En líneas generales fue un Corpus mejor aunque con demasiadas sombras.

Una vez más, los preámbulos habían estado marcadas por el llamamiento a recuperar el esplendor de Corpus. Ayuntamiento y Consejo como representante de las cofradías hacen lo que pueden, sin embargo la voluntad del Cabildo Catedral sigue dejando bastante que desear. Bien el adelanto horario y mejor todavía el rápido discurrir de la procesión, aunque la gran laguna de siempre sigue estando en la ausencia de los Patronos. No tiene explicación y no la tendrá nunca. Si el argumento es su deterioro hay un año para ponerse manos a la obra. A buen seguro que en 2015 estaremos hablando de lo mismo a estas alturas. 

Mañana fresquita que poco a poco fue entrando en calor meteorológico y ambiental. La celebración del Corpus es más religiosa que cofrade eso es innegable. Sin embargo acaba habiendo más gente al final del traslado de la Sagrada Cena que en la salida de la Custodia cuando el simbolismo es incomparable, con todos los respetos hacia la Sacramental del Domingo de Ramos. Muy poco público en una salida en la que se dejaron ver muchos viandantes que aprovechan esas horas tempranas para sacar a pasear al perro.

Poco después de las diez y cuarto de la mañana, los sones de la Agrupación Musical Sagrada Cena marcaban el inicio del desfile en la Seo gaditana. Un año más, las hermandades volvieron a hacer gala de su extraordinario compromiso con la celebración de la festividad del Corpus. Este año con la feliz incorporación del Nazareno del Amor, ausente en 2013 por el periodo de comisariado que vivía la cofradía del Lunes Santo. Las representaciones fueron nutridas en la mayoría de los casos. Alfonso Cortés se estrenaba como hermano mayor del Despojado después de su toma de posesión del viernes y llamaba la atención la presencia del hasta hace muy poco hermano mayor de Las Penas en el cortejo acompañando a la cofradía de Humildad y Paciencia. 

Quince minutos antes de las once de la mañana, la Virgen del Rosario atravesaba el cancel de la Catedral gaditana acompañada por una Banda de Música de Maestro Dueñas que volvió a realizar un trabajo impecable con un repertorio variado y en el que alternaron marchas clásicas como 'Aniversario Macareno' con otras mucho menos conocidas como 'Nuestra Señora de las Lágrimas'. La cuadrilla dirigida por Juan Pidre volvió a hacer gala de su elegancia tras contar con los lógicos relevos. El exorno floral resultó de lo más acertado.

Instantes después, la impresionante Custodia de plata se asomaba ante los devotos flanqueada por los canónigos del Cabildo Catedral en una estampa única que en muy pocos lugares tienen la suerte de disfrutar. Por segundo año consecutivo volvió a contar con el acompañamiento musical de la Banda de Música 'Nuestra Señora de la Soledad de la Cantillana', con un repertorio acorde aunque siempre sea discutible el hecho de que la Custodia lleve acompañamiento musical.

Fue una procesión ágil y rápida que en cualquier punto del recorrido pudo presenciarse en apenas 40 minutos. A las doce y cuarto la Virgen del Rosario entraba en la Seo y, poco después, llegaba la bendición del obispo, Rafael Zornoza, a los fieles congregados en la plaza del Pío XII. Ya solo quedaba acompañar a la Patrona hasta su Santuario y hacer lo propio con el Señor del Milagro desde San Agustín.

Lo mejor: El adelanto horario. Pese a que la mañana amaneció fresquita luego el calor termina apareciendo y es mejor que lo haga con el cortejo ya recogido. El exorno de la Virgen del Rosario. Original y cuidado a la vez. El empeño de las cofradías en engrandecer el Corpus con su participación en el cortejo, los altares...

Lo peor: El poco interés del Cabildo Catedral por la celebración. La falta de respeto hacia el pintor Antonio Álvarez del Pino al que le pidieron un diseño para la plaza de San Juan de Dios que luego destrozaron. No es comprensible que con la Custodia aún sin recogerse algunos se empeñasen en desmontar los altares. Ocurríó en la plaza de Candelaria.